Un entrenamiento no es solo algo para hacer, es algo para entender.
Cuando nadás sin saber qué estás entrenando:
ejecutás.
te cansás.
cumplís.
Pero no aprendés.
Y un nadador que no entiende lo que entrena depende siempre de otro para progresar.
Una planificación no es una lista arbitraria ni un castigo, es una secuencia pensada.
Cada serie tiene:
un ritmo.
un descanso.
una zona.
una intención.
Si no entendés esa intención, nadar fuerte o suave da casi lo mismo.
Comprender qué se está entrenando es parte del entrenamiento.
El plan habla un idioma claro:
ritmos.
descansos.
zonas.
No están ahí para complicar, están para decirte qué sistema trabajar.
Cuando una serie está planificada en:
zona suave, construís base.
zona media, aprendés a sostener.
zona alta, entrenás exigencia.
zona muy alta, trabajás potencia.
Si nadás todo igual, el mensaje del plan se pierde.
Las zonas ordenan la intensidad del esfuerzo.
No miden lo que hacés, miden cómo responde tu cuerpo.
Por eso:
no todos sienten igual una misma zona
no todos entrenan en la misma zona en una misma serie
Es la más ignorada y la más importante.
Qué representa
esfuerzo bajo.
respiración controlada.
cuerpo relajado.
Qué entrena
base aeróbica.
eficiencia técnica.
capacidad de recuperación.
Es el puente entre lo cómodo y lo exigente.
Qué representa
esfuerzo sostenido.
respiración presente pero estable.
incomodidad leve.
Qué entrena
resistencia.
economía.
paciencia.
Es la zona donde muchos quedan atrapados.
Qué representa
esfuerzo constante.
respiración agitada.
técnica empieza a sufrir.
Qué entrena
tolerancia al esfuerzo.
sostén bajo fatiga.
Es exigente y específica.
Qué representa
respiración alta.
foco mental.
pausas claras.
Qué entrena
ritmos altos.
capacidad de sostener intensidad.
preparación para momentos exigentes.
Es corta, explosiva y precisa.
Qué representa
esfuerzo máximo
duración corta
descanso amplio
Qué entrena
velocidad.
potencia.
estímulos neuromusculares.
Las zonas pueden medirse con:
tiempos.
pulsaciones.
ritmos.
Pero lo más importante es la sensación.
Dos nadadores en la misma serie pueden estar entrenando zonas distintas.
Aprender a sentir la zona es parte del proceso.
Podés cumplir los metros, los tiempos, los descansos y aun así no entrenar lo planificado.
Entrenar bien es:
respetar la intención.
sostener la zona.
usar el descanso correcto.
cuidar la técnica.
Nadador pasivo
ejecuta sin preguntar
nada siempre parecido
depende del día
Nadador consciente
entiende qué está entrenando
ajusta sin romper el objetivo
respeta la planificación
El segundo progresa más, incluso entrenando lo mismo.
El plan propone, el cuerpo responde, el nadador interpreta.
Si falta una parte el proceso se corta.
Entrenar mejor empieza cuando el nadador entiende el ritmo, entiende el descanso, entiende la zona y entiende el porqué.
Ahí deja de ejecutar y empieza a construir.