Una pileta de natación no es solo un espacio con agua.
Cada detalle está pensado para entrenar, orientarse y nadar mejor. Entender cómo está diseñada una pileta ayuda a:
entrenar con más criterio.
adaptarse rápido a un natatorio nuevo.
interpretar mejor ritmos y sensaciones.
Este artículo reúne toda la información básica y real sobre las piletas de entrenamiento.
Es la más común para entrenamiento.
Muy usada en clubes y natatorios cubiertos.
Mayor cantidad de virajes.
Ritmos más fraccionados.
Sensación de esfuerzo distinta a la de competencia larga.
Es ideal para:
entrenar técnica.
trabajos de ritmo.
sesiones variadas.
Es la referencia competitiva.
Menos virajes.
Ritmo más continuo.
Mayor exigencia aeróbica.
Sensación más cercana a aguas abiertas.
Se usa en:
competencias oficiales.
entrenamientos específicos.
evaluaciones de rendimiento real.
Tienen medidas intermedias (20 m, 33 m, etc)
Sirven para entrenar.
No reflejan tiempos oficiales.
Cambian la percepción del ritmo.
Las piletas pueden tener:
profundidad uniforme.
profundidad variable.
pendiente progresiva.
Porque influye en:
el rebote del agua.
la flotación.
la turbulencia.
Las piletas más profundas suelen:
generar menos ola.
sentirse más “tranquilas”.
permitir nadar más cómodo.
En piletas de entrenamiento:
el ancho del carril suele ser de 2 a 2,5 metros.
pueden tener entre 6 y 10 andariveles.
Carriles más anchos:
reducen choques.
disminuyen turbulencia.
mejoran la experiencia de nado.
Los andariveles no solo separan carriles.
Su función principal es:
absorber la ola.
evitar que el agua rebote.
mejorar la calidad del nado.
Los modelos modernos usan boyas antiolas, diseñadas para romper la turbulencia.
Los colores no son decorativos. En muchas piletas:
colores oscuros → zona central del carril.
colores claros → extremos.
cambio de color cerca de la pared → aviso de llegada.
Esto ayuda a:
orientarse.
anticipar el viraje.
mantener ritmo sin levantar la cabeza.
Las líneas negras del fondo cumplen una función clave:
ayudan a nadar derecho.
orientan el cuerpo.
marcan el eje del carril.
En piletas reglamentarias:
la línea se interrumpe antes de la pared.
aparece una marca transversal.
Eso indica que el final del carril está cerca.
Las marcas en forma de “T” o cruz indican:
el punto exacto de llegada.
la referencia para el viraje.
el lugar donde se toca en competencia.
Son fundamentales para:
calcular el último movimiento.
evitar golpes.
mantener ritmo hasta el final.
En piletas de entrenamiento suele variar entre: 26 y 28 °C
Temperaturas más altas:
se sienten más pesadas.
aumentan la fatiga.
Temperaturas más bajas:
resultan más activas.
favorecen sesiones intensas.
La temperatura influye mucho en la percepción del esfuerzo.
Aunque la longitud sea la misma, una pileta puede sentirse diferente por:
profundidad.
tipo de andarivel.
cantidad de gente.
ventilación.
material del natatorio.
No es subjetivo: el entorno cambia el nado.
Los banderines son esas tiras con banderas que cruzan la pileta cerca de los extremos.
No están ahí por decoración ni solo para competencias.
Su función principal es avisar que la pared está cerca, sin necesidad de mirar al frente.
Esto es especialmente importante para:
espalda.
virajes.
llegadas.
nadar sin levantar la cabeza.
En piletas reglamentarias, los banderines están colocados a 5 metros de la pared.
Ese dato es clave porque:
permite calcular cuándo preparar el viraje.
ayuda a contar brazadas.
evita golpes contra la pared.
Por eso, muchos nadadores usan los banderines como referencia fija.
Aunque se asocian mucho a la espalda, los banderines sirven en todos los estilos. Se usan para:
saber cuándo ajustar la posición del cuerpo.
preparar el último movimiento antes del viraje.
entrenar virajes más precisos.
nadar con menos dependencia visual.
Aprender a “leer” los banderines mejora la fluidez en la pileta.
Una pileta de entrenamiento está diseñada con intención,nada está puesto al azar.
Entender las medidas, la profundidad, los andariveles, las marcas y el entorno permite entrenar mejor, adaptarse más rápido y sacar mayor provecho de cada sesión.
Cuanto mejor entendés la pileta, mejor nadás en ella.
Si este post te sirvió, el próximo paso está acá.