Dominar la técnica de los estilos no es solo nadar “bien”, es nadar más eficiente, más rápido y con menos desgaste.
Cada estilo tiene puntos técnicos clave que, si fallan, limitan todo el entrenamiento.
Claves técnicas principales:
Posición del cuerpo: alineado y horizontal. Caderas altas.
Entrada de la mano: delante del hombro, sin cruzar la línea media.
Agarre y tracción: antebrazo vertical temprano (EVF).
Respiración: lateral, integrada al ritmo, sin levantar la cabeza.
Patada: continua y relajada, acompaña la rotación.
Errores comunes:
Cabeza muy alta al respirar.
Brazada corta o sin agarre.
Patada rígida o inexistente.
Claves técnicas principales:
Cuerpo estirado y estable sobre el eje.
Rotación de hombros constante.
Entrada del brazo con el meñique primero.
Brazada profunda y continua.
Patada constante para sostener la posición.
Errores comunes:
Nadar sentado (caderas bajas).
Entrada plana de la mano.
Pérdida de ritmo por falta de referencia visual.
Claves técnicas principales:
Secuencia clara: tirón → respiración → patada → deslizamiento.
Brazada corta y efectiva, nunca amplia.
Patada simétrica, potente y cerrando bien.
Deslizamiento real, no apurado.
Errores comunes:
Brazos demasiado abiertos.
Patada despareja.
Cortar el deslizamiento por ansiedad.
Claves técnicas principales:
Ondulación desde el pecho, no desde las rodillas.
Dos patadas por ciclo de brazada.
Brazos relajados en la recuperación.
Respiración baja y rápida.
Errores comunes
Nadar rígido.
Patada excesiva de rodilla.
Levantar demasiado la cabeza al respirar.
Para cerrar
Sin técnica, no hay progreso real. Con técnica, todo mejora.